Viaje a Suiza, Liechtenstein, Innsbruck y Baviera

Día 10 Oberammergau – Neuschwanstein – Fussen – Scheidegg (140 Km.)

(a 47 Km.) Hohenschwangau: Comenzamos nuestra visita al castillo de Neuschwanstein dirigiéndonos a la zona de visitantes, donde se encuentran los aparcamientos, los restaurantes y las taquillas. Al llegar, nos enteramos de que no quedaban entradas disponibles para visitar el interior del castillo, ya que es necesario reservar con antelación, sobre todo durante la temporada alta. Tras confirmar esta información, decidimos centrar nuestra visita en las zonas exteriores, que incluyen varios senderos señalizados y miradores panorámicos. Desde la zona de la base, seguimos la carretera principal asfaltada cuesta arriba, una ruta compartida por peatones, autobuses lanzadera y carruajes tirados por caballos. A lo largo del camino, hay varios carteles informativos que ofrecen datos sobre la historia y la construcción del castillo, así como detalles sobre la visión del rey Luis II para este proyecto arquitectónico único. La subida a pie dura aproximadamente 30 minutos y va revelando poco a poco las vistas del paisaje circundante, que incluye bosques, colinas y pueblos cercanos.

Castillo de Neuschwanstein

Castillo de Neuschwanstein

A medida que seguíamos ascendiendo, llegamos a una serie de miradores desde los que se pueden ver tanto el castillo de Neuschwanstein como el cercano castillo de Hohenschwangau, que fue la residencia de la infancia de Luis II. Desde estos miradores, Hohenschwangau se divisa más abajo, rodeado de vegetación y situado cerca del lago Alpsee, cuya orilla es parcialmente visible desde el sendero. Continuamos nuestro paseo hacia el Marienbrücke, un puente construido sobre un profundo desfiladero, que ofrece una de las perspectivas más famosas del castillo de Neuschwanstein. El puente lleva el nombre de la reina María de Baviera, madre de Luis II, y es un lugar muy popular entre los visitantes para hacer fotografías y contemplar la arquitectura del castillo desde la distancia. El acceso al puente es gratuito, pero hay barreras de seguridad para regular el flujo de personas, ya que puede llenarse de gente en las horas punta.

Castillo de Neuschwanstein

Castillo de Neuschwanstein

Desde el Marienbrücke, la vista se extiende más allá del propio castillo, revelando la región circundante. Al asomarnos al desfiladero, pudimos ver el río que lo atraviesa, con cascadas que caen sobre las rocas de abajo. Al girar en la dirección opuesta, el paisaje se abre para abarcar el lago Alpsee, el lago Schwansee y el pueblo de Hohenschwangau. Este lugar ofrece una visión general completa de la geografía de la zona, mostrando cómo se sitúan los castillos en relación con elementos naturales como lagos, bosques y colinas. Los paneles informativos situados cerca del puente describen la construcción de Neuschwanstein, que comenzó en 1869 y nunca se completó del todo debido a la muerte de Luis II en 1886. Estos paneles también explican la historia del puente y su función a la hora de facilitar el acceso al castillo durante su fase de construcción. Tras pasar un rato en el puente, volvimos sobre nuestros pasos por el sendero, deteniéndonos en varios miradores para observar el castillo desde diferentes ángulos.

Castillo de Hohenschwangau y Alpsee

Castillo de Hohenschwangau y Alpsee

Antes de bajar, dimos un paseo por los alrededores del castillo de Neuschwanstein para contemplar de cerca sus detalles arquitectónicos. El diseño se vio muy influido por los castillos medievales, así como por la fascinación de Luis II por las óperas de Richard Wagner. Las paredes exteriores cuentan con torres, torretas y balcones, lo que crea una silueta espectacular contra el paisaje. Aunque no se permite la entrada a los visitantes sin entrada, hay varias zonas al aire libre desde donde es posible apreciar la artesanía y la distribución de la estructura. Desde este punto, también teníamos una vista clara del cercano castillo de Hohenschwangau, pintado en tonos amarillos que contrastan con la piedra caliza blanca de Neuschwanstein. Tras completar el recorrido por el exterior, volvimos a bajar hasta la zona de la base y concluimos nuestra visita a Neuschwanstein haciendo una breve parada en un mirador cerca del lago Alpsee antes de dirigirnos a la cercana localidad de Füssen.

Fussen - Stadt Apotheke

Fussen - Stadt Apotheke

(a 4 Km.) Fussen: Al llegar a Füssen, aparcamos cerca del centro histórico y comenzamos nuestro recorrido a pie por la Reichenstrasse, la calle principal de la ciudad. Esta vía peatonal está flanqueada por edificios con fachadas coloridas, muchos de los cuales albergan tiendas, cafeterías y restaurantes. A lo largo del recorrido, unas placas informativas describen la importancia histórica de diversos edificios. Una parada destacada a lo largo de la calle es la Stadt-Apotheke, una farmacia histórica que lleva siglos en funcionamiento. La fachada del edificio presenta elementos arquitectónicos tradicionales, y su ubicación la convierte en un punto de referencia reconocible en el centro de la ciudad. Mientras caminábamos por la Reichenstrasse, observamos varias calles laterales que conducían a pequeñas plazas y patios, que forman parte del trazado urbano medieval de Füssen.

Fussen - Castillo Alto (Hohes Schloss)

Fussen - Castillo Alto (Hohes Schloss)

Desde allí, continuamos hacia el monasterio benedictino de San Mang, un destacado complejo religioso situado cerca del río. La iglesia del monasterio es conocida por su arquitectura barroca, con interiores ricamente decorados que incluyen frescos y altares ornamentados. Junto a la iglesia hay otros edificios monásticos que ahora se destinan a diferentes fines, como un museo dedicado a la historia local. Tras explorar las zonas exteriores, subimos la colina hacia el Castillo Alto (Hohes Schloss), una fortaleza bien conservada que históricamente sirvió de residencia a los príncipes-obispos de Augsburgo. Las murallas y torres del castillo ofrecen unas vistas impresionantes de la ciudad y el campo circundantes. Se accede a él por una empinada pasarela, y el recinto incluye un patio y galerías en las que se exponen colecciones de arte.

Fussen - Gesellenbrunnen

Fussen - Gesellenbrunnen

Mientras regresábamos hacia el centro, nos detuvimos para visitar varios puntos de interés más pequeños, entre ellos el Mädchenbrunnen, una fuente decorativa con una escultura que representa a una niña. Muy cerca se encuentra la Heilig-Geist-Spitalkirche, una iglesia que históricamente formaba parte de un complejo hospitalario. Este edificio destaca por su techo pintado y por el papel histórico que desempeñó en la comunidad. Antes de abandonar el centro, nos detuvimos en una cafetería local para probar el Schneeballträum, un dulce tradicional elaborado con tiras de masa enrolladas en forma de bola y espolvoreadas con azúcar glas o recubiertas con otros ingredientes. Esta especialidad se asocia a menudo con las localidades bávaras y sirve de nexo con las tradiciones culinarias regionales.

Fussen - Cascada Lechfall

Fussen - Cascada Lechfall

(a 2 Km.) Lechfall: Para concluir nuestra visita, nos desplazamos en coche un poco a las afueras de la ciudad para ver el Lechfall, una cascada en la que el río Lech desciende por una serie de escalones artificiales. Se accede al lugar a través de un puente peatonal que cruza por encima del río, lo que permite disfrutar de unas vistas despejadas del agua que cae en cascada. Hay carteles informativos que describen la historia de la estructura y su función en el control del caudal y la prevención de inundaciones. Los alrededores cuentan con senderos para pasear y aparcamientos, lo que lo convierte en una parada muy práctica antes de abandonar Füssen. Tras pasar un rato en el Lechfall, regresamos a nuestro vehículo y nos preparamos para la siguiente etapa de nuestro viaje, tras haber completado una jornada que incluyó tanto la visita exterior al castillo de Neuschwanstein como los lugares históricos de Füssen.

(a 87 Km.) Scheidegg: Pasamos la noche en este pueblo.