Viaje a Bretaña

Día 2 Nantes - Mur de Bretagne (226 Km.)

Bretaña


 

Nantes: Ciudad de intenso y turbulento pasado, es, pese a pertenecer administrativamente a los países del Loira, la capital histórica de Bretaña. Es una ciudad de arte con espléndidos edificios del siglo XVIII, pero también fue un puerto activo del comercio de esclavos. Ciudad de río, era llamada por sus canales la Venecia francesa. La ciudad comprende dos interesantes partes históricas: los barrios medievales y los barrios del siglo XIX. Los barrios del siglo XIX quedan en la parte oeste de la ciudad y fueron construidos gracias al donativo hecho por un financiero llamado Greslin. Su centro es la place Royale, desde donde sale la calle Crébillon, muy animada y comercial. En una paralela está el passage Pommeraye, un elegante pasaje cubierto que lleva hasta la Bolsa. La calle Crébillon une la place Royale con la place Greslin (donde se alza el Teatro), que está unida a su vez al Cours Cambronne, un bello paseo bordeado de casas de los siglos XVIII y XIX.

Desde la plaza Greslin sale la calle Voltaire, donde se encuentra el Museo de Historia Natural. Ha sido instalado en el antiguo palacio de la Moneda y alberga colecciones antiguas recopiladas a partir de aportaciones de aficionados de la ciudad: esqueletos, conchas, etc. Una parte se ha dedicado a la fauna regional y a un vivarium de saurios y reptiles. Un poco más adelante de la misma calle está el Manoir de Jean V, un edificio del siglo XV que fue la casa de campo de los obispos de Nantes. El jardín alberga colecciones de prehistoria, antigüedades griegas y egipcias y etnografía. Al lado, el Palais Dobrée (XIX), hoy sede del Musée Dobrée. Presenta unas colecciones muy variadas que permitirán ver esculturas medievales, objetos de arte (como el relicario del corazón de Ana de Bretaña), manuscritos, algo de pintura flamenca e italiana, muebles, tapices, cerámica y arte regional.

Nantes - Catedral de Saint Pierre
Nantes - Catedral de Saint Pierre

Al salir podéis acercaros a la iglesia de Notre Dame de Bon Port, iglesia de marineros, desde la cual llegaréis al Quai de la Fosse. Este muelle puede ser motivo de un animado paseo por las orillas del Loira ya que conserva un buen número de casas del siglo XVII. Una vez en él tenéis dos opciones: hacia la derecha, y se llegará al barrio que hay encima del puerto, donde además de disfrutar de unas estupendas vistas (belvédére de Sainte Anne) podéis visitar el museo Julio Verne (3, rue de I'Hermitage. Cierra el martes),0 hacia la izquierda, para ir a la place du Commerce, punto de partida para la visita de los barrios medievales.

Los barrios medievales: a la derecha de la plaza du Commerce está la antigua isla Feydeau. Estaba en el centro de un antiguo brazo del Loira que fue rellenado con tierra y donde construyeron sus casas los armadores ricos de la ciudad. Hay hermosos edificios, algunos de los cuales tienen fachadas idénticas por los dos lados (ver calles Kervégan, Turenne y plaza de la Petite Hollande). En el número 4 de la calle Olivier de Clisson está la casa natal de Julio Verne.

Nantes - Castillo de los Duques de Bretaña
Nantes - Castillo de los Duques de Bretaña

De la place du Commerce pasamos a la rue des 50 Otages (antiguo brazo del Edre relleno de tierra), donde empieza el barrio de Sainte Croix, que conserva casas de los siglos XV y XVI (ver calle de la Juiverie). Las calles Roosevelt y Kennedy llevan al castillo de los Duques de Bretaña. EI castillo es una hermosa fortaleza gótica y renacentista muy bien conservada. En ella se casaron Ana de Bretaña y Luis XII y en ella se redactó y puede que hasta se firmara el Edicto de Nantes. Se puede visitar el interior que, además de las salas, torres y habitaciones, incluye los museos de Arte Popular, Arte Decorativo y de la Marina. AI salir del castillo, la calle Mathelin Rodier conducirá a la catedral de Saint Pierre, que se comenzó en el siglo XV y no fue terminada hasta el XIX, pese a lo cual conserva una gran unidad de estilo. En el bonito interior se recomienda visitar la tumba de Francisco II, duque de Bretaña, y en el flanco sur del edificio el Logis de la Psalette (XV) y la Porte Saint Pierre, vestigio de las antiguas murallas.

Nantes - Castillo de los Duques de Bretaña
Nantes - Castillo de los Duques de Bretaña

Desde aquí iremos a la plaza Maréchal Foch, bordeada de edificios del siglo XVIII, para seguir hasta el Museo de Bellas Artes (rue Clemenceau). Para acabar la visita podéis acercaros al vecino Jardin des Plantes, un hermoso parque de principios del XIX donde crecen magnolios, camelias, rododendros y otros magníficos árboles.

Oficina de turismo: rue Amiral de la Grandière, Halles de Saint François. Tel. 98 95 04 69

(a 32 Km.) La Baule: una elegante estación balnearia considerada la Niza del Oeste. Tiene una playa fantástica, de gran tamaño y muy bonita, adornada con un paseo plantado de pinos y flores. Estupenda para un buen baño.

(a 110 Km.) Vannes: Nuestra siguiente parada es en Vannes, situada en el pequeño mar interior llamado Golfo de Morbihan. Es una ciudad agradable, con un interesante casco antiguo que se agrupa alrededor de la catedral. Podéis patear el casco viejo y visitar la catedral y la cohue (XII-XIV), el mercado medieval donde se hacían las reuniones públicas y que ahora alberga un museo. Os recomendamos también visitar el puerto, el acuario y el pont Vert, desde donde salen los barcos que recorren el golfo y van a la isla de Conleau (muy interesante).

Vannes
Vannes

(a 19 Km.) Auray: Población que cuenta con una bonita cartuja que merece la pena visitar. Si disponéis de tiempo, podéis efectuar una entretenidísima excursión por el golfo de Morbihan en barco. El paseo es de lo más gratificante. Preguntad los horarios y las paradas en la oficina de turismo por si queréis deteneros en alguna de las islas para daros un baño. Desde el vecino pueblo de Quiberon podéis ir a la preciosa isla de Belle-Ile-en-Mer.

(a 65 Km.) Mur de Bretagne


 

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