Viaje a Bretaña

Día 5 Quimper - Lannion (420 Km.)

Bretaña


 

(77 Km.) Punta de Raz: Reina del lugar. En su prolongación, los faros de la Vieille y de la Plate, asaltados por el mar espumoso, previenen al navegante de los innumerables peligros que loa amenazan en esos parajes.

Punta de Raz
Punta de Raz

(a 22 Km.) Douarnenez: otro importante puerto pesquero, en esta ocasión langostero, con un interesante barrio antiguo. Tenéis la posibilidad de aprender a navegar "a la marinera" (Naviguer á I'ancienne) en un barco sardinero: se trata de irse un día de pesca y aprender como se hace en la vida real. (Más información en el Musée du Bateau).

Locronan
Locronan

(a 10 Km.) Locronan: uno de los pueblos más bonitos y visitados de Bretaña. En verano hay cantidad de gente, por lo que a veces hay que pagar un "derecho de aparcamiento'. Sus edificios mantienen una gran homogeneidad, aunque se pueda destacar la plaza con un pozo y unas bellísimas casas (XVII-XVIII) adornadas con flores. Se puede aprovechar el paseo y ver también el museo municipal, la Maison des Artisans y la iglesia de Saint Ronan (XV) con el cementerio. Al fondo del pueblo se ve el monte de Locronan, desde cuya cima hay unas vistas alucinantes.

Locronan
Locronan

(a 60 Km.) Brest: La mayoría de los monumentos de la ciudad se concentran en la parte que hay entre el arsenal y el puerto comercial. En el extremo de esa lengua de tierra está el Castillo (XV-XVI, aunque parece que su origen se remonta a la época romana), que protegía antiguamente la entrada al río y a la ciudad. Conserva las murallas y en el interior podéis visitar el Museo de la Marina. En él se verán los restos de un castrum romano (origen del castillo), maquetas de barcos y seguir, en el camino de ronda, la historia del castillo. A la derecha del castillo está el Cours Dajot, un excelente mirador sobre la ciudad y el puerto comercial, que fue construido por presos condenados a trabajos forzados en el siglo XVIII.

A la izquierda del castillo está el imponente Puente de la Récouvrance, el puente levadizo más importante de Europa, a cuya derecha está el antiguo Arsenal, uno de los más antiguos de Francia. Al otro lado del puente está la Tour Tanguy (XIV), que narra la historia de la ciudad en el Museo del Viejo Brest, y el barrio de la Récouvrance, barrio chino de Brest.

Brest
Brest - Castillo (Museo de la marina)

Desde el castillo, la rue du Cháteau Ileva al Museo Municipal (22, rue Traverse. Cierra el martes). Alberga colecciones de pintura de las escuelas francesa, italiana y flamenca de los siglos XVII y XVIII, algunas obras de la escuela de Pont Aven y post impresionistas.

Al salir, vamos hasta la rue Siam para ir a la place de la Liberté. A la altura de la rue Lyon y a la izquierda está la iglesia de Saint Louis, edificio contemporáneo cuya estética ha sido muy discutida. Fue construido con una piedra amarilla típica de la región y cemento. Al final de la calle Siam aparecerá la place de la Liberté, una de las más animadas de la ciudad.

Fuera del centro, el barrio que hay alrededor de la place Guérin se conserva como antes de la guerra. Tiene mucho encanto, como lo demuestra el hecho de haber sido tomado al asalto por los artistas de la ciudad. También el barrio de alrededor de la iglesia de Saint Martin es muy agradable. Por último os recomendamos ir a Océanopolis, en el puerto de Moulin Blanc, un complejo científico marino que reúne acuarios, exhibiciones marinas y exposiciones de fotos también marinas realizadas por satélites espaciales, y al Conservatoire Botanique, que se encarga de la preservación de animales en vías de extinción.

AI norte de Brest se extiende la Cóte des Abers, una extensión de playas y dunas a lo largo de una costa recortada. Profundas rías hieren aquí la tierra (aber significa ría en celta) que es llamada también Costa de los Náufragos por los pillajes cometidos por ladrones que, llevando luces que simulaban ser faros, hacían a los barcos estrellarse contra la costa.

(a 24 Km.) Le Conquet: un pequeño puerto de pesca y estación balnearia que ha mantenido intacto su encanto a pesar del tiempo. En el recodo de la punta Saint-Mathieu, frente a las ruinas casi surrealistas de la abadía encajada entre el faro y el semáforo, se rendirá un corto homenaje a San Mathieu, el santo de los aduaneros.


Punta Saint-Mathieu

(a 10 Km.) Plouarzel: en las inmediaciones está el menhir de Kerloas, el más alto de Francia.

(a 10 Km.) Lanildut: un pueblo que conserva casas de pescadores del siglo XVIII

(a 10 Km.) Porspoder: un precioso pueblo tradicional.

(a 30 Km.) AberWrac'h: un puerto de pesca donde podéis comer langosta y bogavante a un precio estupendo. Es el más grande de los tres aberes, el más conocido y el más majestuoso por su extensión (12 Km.).

(a 25 Km.) Le Folgoët: es un importante centro de peregrinación, como podréis comprobar por el tamaño de su basílica. Considerada la más fina de Bretaña, es un edificio de estilo gótico flamígero construido en el siglo XV, flanqueado por dos magníficas torres. En el interior hay un precioso jubileo, obra de arte del medievo, esculpido en granito de Kersanton. La fuente de Salaün, a la que van a beber los peregrinos, está en el exterior, así como el calvario. También podéis visitar el presbiterio, del siglo XVI, y el museo du Folgoët. Si estáis por aquí el primer domingo de septiembre, no os perdáis la peregrinación.

(a 31 Km.) Saint Pol de Léon: conocido en Bretaña por sus campanarios. Es especialmente hermoso el de la capilla de Notre Dame du Kreisler, realizado en granito, que es el prototipo, por su elegancia y equilibrio, de los campanarios bretones. También podéis visitar la catedral, gótico flamígera de inspiración normanda, en cuyo interior hay una pila bautismal del siglo XII, asientos de madera del siglo XVI y altares de piedra del siglo XV. Podéis ver casas antiguas en las calles Général Leclerc y Petit Collége.

(a 20 Km.) Morlaix: uno de los pueblos más bonitos, originales e interesantes de esta costa. EI viaducto y el río configuran su especial urbanismo, del que Ilama la atención las casas saledizas que trepan desde los márgenes del río. Hay magníficas mansiones y tiendas antiguas (plaza de Viarmes, Grand Rue, y calle Ange de Guernisac), entre las que destaca la de Ana de Bretaña (XV). No dejéis de ver la iglesia de Sainte Melaine y el museo des Jacobins. Visitar la fuente de las Carmelitas y la capilla de Notre Dame des Anges. El tesoro más auténtico de Morlaix es la "casa de la linterna". Su arquitectura, única en el mundo, puede ser apreciada en la casa de la Reina ana.

(a 9 Km.) St. Thegonnec: Calvario de St. Thégonnec

(a 54 Km.) Lannion


 

Anterior | Menú Bretaña | Siguiente